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Argentaria

Portones y postigos

El rastrillo, el puente levadizo y los portones que se cierran de noche, y cómo pasar por un postigo.

PrevistoÚltima revisión: Propuesta del proyecto

Los portones grandes de la Tierra (el rastrillo de Sotodal, el puente levadizo y el portón del patio de Malesoto, la puerta del castillo de Peñalba y la del palacio de Argentaria) se cierran al anochecer y se abren al alba. Antes de cerrar suena el cuerno desde la muralla: si estás fuera, es el momento de entrar. No se cierran con nadie debajo, y si alguien se mete mientras bajan, vuelven a subir.

Junto a cada portón hay un torno. Lo manejan quienes tienen mando allí: los cargos de esa jurisdicción y la guardia de servicio (la milicia mientras hace su ronda o acude a una llamada). Pueden abrir o cerrar a otra hora, y así se queda hasta el siguiente alba o anochecer. Cualquiera puede preguntar en el torno cuándo se cierra.

Las puertas de la muralla de Argentaria y las de dentro de las fortalezas siguen el mismo horario: de noche están cerradas y se pasa por el postigo. Llama y espera a que te abran la guardia o alguien con cargo; si no hay nadie, quizá lo haga un guardia de la villa. Por dentro se sale siempre. El postigo no tiene cerradura que forzar: se llama o se espera al alba.