El camino, el campo y una pelea te ensucian. El barro y la sangre se ven en tu piel y en cada prenda que llevas, y los ven todos.
Se guarda con el personaje
La suciedad y la sangre no se van al salir del juego: se guardan con tu personaje y vuelven a verse al entrar. Quien va manchado se nota: lo dicen «Examinar sus heridas» y «Fijarte en su aspecto», sin cifras, y la guardia de la villa se fija en quien va muy manchado de sangre (La guardia y los caminos).
Lavarte
Donde hay agua (un pozo, un abrevadero, unas aguas donde se pesca) aparece «Lavarte» en su menú, si de verdad vas sucio.
- Unos segundos quieto, lavándote la cara.
- Al acabar, baja el barro de la piel y de la ropa, y la sangre de la piel se va.
- La sangre de la ropa no sale con agua fría: hace falta un baño.
Los abrevaderos del juego tienen además su propio lavado, y lo que lave se guarda igual.
Darte un baño
En los baños y en la barbería (que en 1407 también daba baños) se puede darte un baño de pago. Unos segundos quieto y sales limpio del todo, piel y ropa. Lo que pagas va al arca de la jurisdicción o, si es el local de un comercio de baños o de barbería abierto, a su caja (Oficios y cadenas de producción).
